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Gonzalo Villanueva ■ La UE pierde €8 mil millones debido al imperio de guaridas fiscales del Reino Unido

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La UE pierde €8 mil millones debido al imperio de guaridas fiscales del Reino Unido

El imperio de guaridas fiscales del Reino Unido ha vuelto a encabezar el Índice de Guaridas Fiscales Corporativas, una clasificación de los lugares más cómplices en ayudar a las corporaciones multinacionales a pagar menos impuestos en otros países.1

Por primera vez, se revela el daño fiscal que el “segundo imperio” del Reino Unido causa a cada país de la UE, justo cuando el Reino Unido y la UE dan señales de un posible acercamiento tras el recordado Brexit. En total, los países de la UE están perdiendo 8 mil millones de euros a manos del “segundo imperio” del Reino Unido, siendo Francia y Alemania los que más pierden.

Dado que el propio Reino Unido es uno de los mayores perdedores a nivel mundial por el abuso fiscal de las empresas multinacionales, el mejor camino para que el Reino Unido y la UE limiten el riesgo regulatorio al abuso fiscal y salgan de la carrera a la baja en materia de impuestos corporativos son los planes de la ONU para transformar el sistema tributario global de una situación en la que todos pierden a una en la que todos ganan, aconseja Tax Justice Network.

Cuatro guaridas fiscales británicas figuran entre las 10 primeras del Índice de Guaridas Fiscales Corporativas —que se actualizó hoy—, con las Islas Vírgenes Británicas, las Islas Caimán, las Bermudas y Jersey en los puestos 1.º, 2.º, 3.º y 8.º, respectivamente. Otras dos guaridas fiscales británicas, Guernsey y la Isla de Man, figuran entre los 20 primeros, mientras que el Reino Unido ocupa el puesto 19. En conjunto, el Reino Unido y su red de guaridas fiscales británicas son responsables del 31% de los riesgos globales de abuso fiscal corporativo identificados por el Índice de Guaridas Fiscales Corporativas.

El Reino Unido ha sido criticado desde hace mucho tiempo por la forma en que su red de dependencias de la Corona, como Jersey, y de territorios de ultramar, como las Islas Caimán, opera como una red de guaridas fiscales que blanquean y transfieren dinero hacia y desde la ciudad de Londres, que se encuentra en su centro —un sistema conocido infamemente como el “segundo imperio“ del Reino Unido o la “telaraña del Reino Unido”.

Si bien los funcionarios del Reino Unido han sostenido públicamente que estas jurisdicciones son independientes, el Reino Unido tiene plenos poderes para imponer o vetar la legislación en ellas, y la facultad de nombrar a los funcionarios gubernamentales clave recae en la Corona británica.

Al cruzar los datos del Índice de Guaridas Fiscales Corporativas con su rastreador en línea de flujos financieros ilícitos (IFF, por sus siglas en inglés), lanzado recientemente2, Tax Justice Network revela ahora cuánto pierde cada país de la UE debido al abuso fiscal corporativo facilitado por la red de guaridas fiscales del Reino Unido.

Los países de la UE que más pierden a causa de los guaridas fiscales británicas son:

  1. Francia:79 mil millones de euros
  2. Alemania: 1,41 mil millones de euros
  3. Luxemburgo: 570 millones de euros
  4. España: 475 millones de euros
  5. Polonia: 438 millones de euros

Nota: Una tabla completa de los países de la UE se presenta más abajo.

Sin embargo, el propio Reino Unido pierde aproximadamente 12,8 mil millones de libras al año debido a que las empresas multinacionales utilizan guaridas fiscales en todo el mundo para pagar menos impuestos en el Reino Unido.

El análisis de Tax Justice Network también reveló que las jurisdicciones que ocupaban los primeros lugares en el Índice de Guaridas Fiscales Corporativas registraban mayores volúmenes de flujos financieros ilícitos que ingresaban a sus territorios. Un aumento de un punto en la puntuación acumulada de una jurisdicción en el índice se correspondía con recibir un 3,7% más de flujos financieros ilícitos relacionados con el abuso fiscal.

El Índice de Guaridas Fiscales Corporativas clasifica a los países según su grado de complicidad al ayudar a las empresas multinacionales a pagar menos impuesto sobre la renta corporativa en otros países. Para ello, evalúa el margen de maniobra que ofrecen las leyes y regulaciones de un país para el abuso fiscal corporativo, y monitorea el volumen de inversión extranjera directa realizada por empresas multinacionales que ingresa y sale del país. Este enfoque de dos factores, que evalúa tanto las leyes como la actividad financiera, permite que el índice clasifique a los países según los riesgos relativos que sus leyes representan para otros en la práctica y no solo en teoría, a diferencia de la mayoría de las “listas negras” de guaridas fiscales.

La presente actualización continua del índice incluye cambios en dos indicadores sobre transparencia fiscal: uno sobre estados contables de las sociedades comerciales y otro sobre declaración del uso de planes de evasión fiscal.

Los nuevos hallazgos muestran que, a pesar de años de esfuerzos internacionales para combatir el abuso fiscal corporativo en la OCDE, muchos países aún no exigen a las empresas que divulguen la información básica necesaria para detectar dicho abuso. La falta de mejoras significativas en las calificaciones de los países es en sí misma una señal reveladora de las deficiencias de la iniciativa BEPS de la OCDE y subraya la necesidad de una convención fiscal sólida de la ONU. Después de todo, los gobiernos no pueden combatir el abuso fiscal corporativo que no pueden ver, advierte Tax Justice Network.

Los resultados tienen implicaciones significativas para las negociaciones globales en curso sobre la primera convención fiscal de la ONU a nivel mundial, que se espera que se finalice el próximo año, afirma Moran Harari, responsable del Índice en Tax Justice Network:

“El Índice de Guaridas Fiscales Corporativas sigue demostrando el papel desmesurado que desempeña el Reino Unido en el panorama del riesgo global de abuso fiscal corporativo. El Reino Unido y la UE son quienes más se beneficiarían de los cambios que busca implementar la convención fiscal de la ONU, pero siguen oponiéndose a ellos. Continúan aferrándose a la fantasía desacreditada y carente de fundamento científico de la «competencia fiscal», pero nuestros hallazgos de hoy confirman una vez más que esto solo conduce a una carrera a la baja en la que no hay ganadores. La convención fiscal de la ONU ofrece una salida a esta espiral en la que todos pierden al reconstruir el sistema tributario internacional basándolo en la cooperación en lugar de la competencia. El Reino Unido, como presidente del G20, y los países de la UE deben escuchar las pruebas y aprovechar en la ONU esta oportunidad única en una generación; de lo contrario, sus ciudadanos seguirán sufriendo innecesariamente la pérdida de miles de millones en fondos públicos cada año”.

Un estudio reciente realizado por la federación sindical mundial Internacional de Servicios Públicos (PSI, por sus siglas en inglés) y Tax Justice Network concluyó que los países recaudarían US$500 mil millones adicionales al año en impuestos corporativos de las empresas multinacionales, sin aumentar los impuestos, si cumplieran con el compromiso de la convención fiscal de la ONU de cambiar el lugar donde las empresas multinacionales pagan impuestos.4

El compromiso de la convención fiscal de la ONU de eliminar el enfoque centenario de “pagar donde se declara” para gravar a las empresas multinacionales y sustituirlo por un enfoque moderno de “pagar donde se opera” permitiría a los países de la UE recaudar €57 mil millones más al año —suficiente para cuadruplicar el gasto en adaptación climática en los sectores de la agricultura, la energía y el transporte—.5

Mientras tanto, el Reino Unido recuperaría las £12,8 mil millones anuales que pierde debido al abuso del impuesto a las empresas, una suma suficiente para cubrir seis veces el costo de las medidas relacionadas con el costo de vida anunciadas al inicio del mandato del primer ministro Burnham, o más de dos tercios del costo estimado de un sistema de asistencia social al estilo del Servicio Nacional de Salud que defiende el primer ministro.6

-FIN-

Pérdidas fiscales de los países de la UE debido a la red de guaridas fiscales del Reino Unido

País de la UE Pérdida fiscal total debido a los IFF corporativos (2022, millones de euros)  Pérdida fiscal total debido a los IFF corporativos

a causa de la red del Reino Unido (2022, millones de euros)

Porcentaje de las pérdidas fiscales totales de las empresas atribuible a la red del Reino Unido
Francia13 102 €€ 2.78821,30 %
Alemania11 799 €1.40911,90 %
Luxemburgo3 230 €57017,70 %
España4 804 €4759,90 %
Polonia4 718 €437,69 €9,30 %
Italia3.649 €437,6712,00 %
Bélgica€ 4 14341510,00 %
Países Bajos3 516 €38310,90 %
Irlanda€ 2.15035016,30 %
Suecia1 568 €23114,70 %
Austria1 107 €13612,20 %
Dinamarca603 €8714,40 %
República Checa996 €727,20 %
Rumanía825 €647,70 %
Portugal697 €527,40 %
Hungría346 €308,70 %
Eslovaquia364 €246,60 %
Eslovenia188 €2312,40 %
Finlandia384 €215,50 %
Grecia201 €178,40 %
Letonia68 €1115,60 %
Croacia75 €911,90 %
Bulgaria14685,60 %
Chipre395 €82,10 %
Malta61 €69,90 %
Lituania59 €58,20 %
Estonia73 €56,50 %

 

Notas para el editor

  1. El sitio web del Índice de Guaridas Fiscales Corporativas se actualiza de manera continua por lotes. Cada lote incluye actualizaciones de un conjunto de indicadores; el último lote —publicado hoy— actualiza los indicadores del índice sobre brechas de transparencia, a saber, «estados contables de las sociedades comerciales» y «declaración del uso de planes de evasión fiscal». Esta última actualización muestra cambios mínimos en las regulaciones de los países respecto a estos indicadores específicos, y pocos movimientos en la clasificación. La actualización incluye las cifras más recientes sobre la participación de cada país en la inversión extranjera directa global que entra y sale de cada país incluido en el índice. Estas cifras, por sí solas, son un factor neutral. Que entre o salga más o menos inversión extranjera no es ni bueno ni malo, pero cuanto mayor es el volumen de inversión, mayor es la responsabilidad que tiene un país de garantizar que sus regulaciones no permitan el abuso fiscal transfronterizo. Debido al cambio regulatorio mínimo, los pocos movimientos en la clasificación se deben principalmente a cambios en el volumen de inversión extranjera directa.
  2. El Rastreador de Flujos Financieros Ilícitos de Tax Justice Network está disponible aquí.
  3. Aquí puedes encontrar un registro de los indicadores actualizados más recientemente en el Índice de Guaridas Fiscales Corporativas. También habrá disponible un blog con un análisis en profundidad sobre uno de los indicadores del Índice de Guaridas Fiscales Corporativas cuando se levante el embargo.
  4. Aquí puedes encontrar más información sobre el estudio.
  5. “Pagar donde se declara” frente a “Pagar donde se opera”
    El enfoque de “pagar donde se declara” grava a las empresas multinacionales en el lugar donde declaran sus utilidades, lo cual estas empresas han aprovechado durante mucho tiempo al trasladar sus utilidades a guaridas fiscales antes de declararlas. Por el contrario, el enfoque “pagar donde se opera” grava a las empresas multinacionales en el lugar donde realmente realizan sus actividades comerciales —es decir, donde emplean a trabajadores y producen y venden bienes y servicios—. Bajo este enfoque, el lugar donde se declaran las utilidades en papel es irrelevante para determinar dónde se gravan, lo que hace que el traslado de utilidades a guaridas fiscales sea inútil. El enfoque “pagar donde se declara” se basa principalmente en el “principio de plena competencia”, que tiene ya 100 años de antigüedad y exige a los gobiernos que finjan que las partes locales de una empresa multinacional —sus filiales, sede central y sociedades de cartera— están completamente desconectadas entre sí y, por lo tanto, deben gravarse por separado. Se trata de una ficción jurídica que simula que Apple Irlanda trata y negocia con Apple Francia como si fueran empresas independientes, e incluso en competencia entre sí. Cada país solo puede gravar las utilidades generadas por las partes que se encuentran dentro de sus fronteras. Las corporaciones multinacionales se aprovechan de esto al desviar las utilidades hacia sus partes ubicadas en guaridas fiscales para pagar menos impuestos —con más de un billón de dólares estadounidenses desviados al extranjero cada año—. El enfoque “pagar donde se opera” reemplaza el principio de plena competencia con dos componentes: el “impuesto unitario” y la “fórmula de reparto”. El impuesto unitario acaba con esta farsa y trata a la empresa multinacional como una sola entidad, es decir, como un grupo empresarial multinacional compuesto por todas sus filiales locales. La pregunta entonces es: ¿quién puede gravar estos beneficios unificados? Esto se resuelve mediante la fórmula de reparto, que asigna a cada país en el que opera la multinacional una porción de los beneficios para gravar. El reparto se basa en una fórmula que toma en cuenta aspectos como qué porcentaje de la fuerza laboral, los activos y las ventas de la empresa se encuentra en el país: cuanto mayor sea la presencia de estos elementos, mayor será la porción. El ajuste de la fórmula puede tener un gran impacto en qué países obtienen una porción de las utilidades para gravar y qué tan grande es esa porción; por lo tanto, suele haber debate al respecto. Nuestro estudio de agosto de 2026 modela cuatro fórmulas diferentes, mostrando cuántos ingresos fiscales generaría cada una. Nuestra versión principal, en la que basamos la cifra de US$500 mil millones de este comunicado de prensa, otorga el mismo peso a la ubicación del número de empleados y a la ubicación de las ventas de bienes y servicios. Esta fórmula resulta ser la más beneficiosa para la mayoría de los países —es decir, casi todos los países, con excepción de un puñado de guaridas fiscales y países con “sesgo de sede central”—, todos los cuales seguirían beneficiándose al aumentar (o introducir) sus tasas de impuesto corporativo a los niveles normales utilizados por otros países. En conjunto, el impuesto unitario con fórmula de reparto permite que las corporaciones multinacionales sean gravadas en los lugares donde realmente realizan sus actividades comerciales. Lee más sobre este tema en el artículo de la profesora Jayati Ghosh para Project Syndicate.
  6. El Reino Unido recaudaría un 71% más de las empresas multinacionales, lo que generaría £12.8 mil millones adicionales al año. El nuevo gobierno del Reino Unido anunció en julio de 2026 un tope de £2 para las tarifas de transporte público, lo que, según se informa, costaría £400 millones en financiamiento adicional; recortes en las tasas comerciales para bares, clubes y locales de música, con un costo de £100 millones al año; y la eliminación del IVA de las facturas de electricidad de los hogares, lo que, según se informa, costaría £850 millones para el período 2026–27, que abarca seis meses a partir del 1 de octubre de 2026. Hemos duplicado este costo para llegar a una cifra anual de £1,7 mil millones, reconociendo que probablemente se trate de una sobreestimación del costo, dada la menor demanda de calefacción durante el período de verano. En total, estas medidas suman un costo anual de £2,2 mil millones. Los £12,8 mil millones que el Reino Unido recaudaría adicionalmente bajo el sistema de “pagar donde se opera” son 5,8 veces mayores.